martes, 13 de enero de 2015

TRUE DETECTIVE-EL SENTIDO DE LA VIDA

En esta escena, Rust expone sus opiniones sobre la vida, argumentando que no tiene ningún verdadero sentido, y que sólo somos máquinas que creen que la vida tiene un sentido, porque creen que la vida es algo pensado, por ellos mismos o por un Dios. Yo veo un cierto Nihilismo en este pensamiento, y que forma parte de la filosofía del Absurdo.

Por supuesto, no estoy de acuerdo. Este es un planteamiento muy material del ser humano. El ser humano no es solo una agrupación de átomos, ya que además tenemos una mente, y sobretodo, un alma. Todo ello no puede ser explicado mediante átomos y máquinas. Ello muestra que somos más que eso. La existencia de elementos como el amor muestra lo que nos diferencia de las máquinas. La sensibilidad a la belleza, al dolor ajeno... Un ordenador jamás reconocerá la belleza en una catedral, ni aunque tuviese una cámara y una forma de procesar lo que ésta recibe. Un ordenador jamás reconocerá el dolor en un congénere si pegamos una patada a una CPU, ni será capaz de sentir ese mismo dolor si se le propinase la patada. Podría tener un aparato diseñado para imitar el dolor, pero para la máquina no sería más que información, como cualquier otra.

Todo esto demuestra que no somos un 'fallo evolutivo', ni máquinas con falsas impresiones de vida. Un ser capaz de crear arte, belleza o sentimientos está ciertamente vivo, tiene claramente una identidad, y sin ninguna duda, es inherentemente bueno.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Miyamoto Mushashi

Miyamoto Mushashi nació en el siglo XVII en Miyamoto, Japón. Su nombre original era Shimnen Takezo. Era un matón de pueblo, un bruto sin otro sentido en la vida que beber y frecuentar a las mujeres. Como su padre era un samurai, él partió a la guerra en busca de fama. En la batalla de Segihakara, fue herido en su primer combate. Se refugió después en un caserío de campo, donde trabó amistad con las dueñas del lugar.

Un día, llegaron hasta el caserío unos bandidos, exigiendo a las dueñas el pago de un diezmo. Takezo mató a los bandidos, pero así se ganó la persecución de la justicia. Cuando fue capturado, fue atado a lo alto de un roble, y puesto bajo la custodia de un monje budista, llamado Takuan. Éste le dijo que le mataría por su crimen, aparte de por haber luchado en el bando perdedor de la batalla de Segihakara, contra el actual Shogun, y pos su vida de excesos. Pero antes, le enseñaría a arrepentirse de su pasado y a limpiar su alma.

Una vez Takezo hubo aprendido la lección, Takuan permitió que una muchacha del pueblo, enamorada de Takezo, ayudase a éste a escapar. Acto seguido, la muchacha fue capturada, y Takezo corrió a pedir la ayuda de un noble amigo de su padre. Éste le dijo que salvaría a la mujer, pero que mataría a Takezo, ya que ésto era lo que se merecía. Le dejó una oportunidad para salvar su vida: si antes de salir del castillo del noble se había convertido en un samurai recto y justo.

Takezo pasó cinco años en el castillo, leyendo y estudiando. Al salir, se cambió el nombre a Miyamoto Mushashi. Mushashi es otra forma de leer Takezo en el código Kanji, y Miyamoto era el nombre de su pueblo. Decidió dedicar su vida a la búsqueda de la ilumnación.

Según Mushashi, el sentido de la vida no era otro que llegar a la perfección. La perfección en aquello que hace uno. Mushashi consideraba que el único camino apto para un guerrero como él era el 'camino de la espada'. Éste consiste en vivir perfeccionando el cuerpo, la mente y el alma siguiendo ciertos valores que representan al guerrero perfecto: Honor, coraje, rectitud, honestidad, lealtad, respeto y justicia.

Para Mushashi, la vida debía ser un camino que sólo termina en la muerte. Debía acumular sabiduría, perfeccionar y purificar su alma y ejercitar su cuerpo. Debía seguir los preceptos del Bushido (o camino del guerrero) para cumplir su rol con la sociedad y la nación. Según sus ideas, el valor de una persona se mide según lo bien que cumple su función para la sociedad. Todo esto es el transcurso del camino. Pero Mushashi defendía que en todo camino hay un comienzo, un transcurso y un final. El comienzo era importante, pero de eso ya no podía hacer nada, pues su comienzo había sido el de un matón de pueblo. Por lo tanto, el final debía ser grandioso. Por ello, defendía que sólo se muere una vez, y acuñó el concepto de 'vive por el código, muere por la espada'.

Su objetivo final era convertirse en el 'ser humano perfecto', que es aquel que ha logrado la perfección en su arte, la limpieza de su alma y una muerte decente. Según Mushashi, la muerte es tan importante como la vida. Y al ser ésta un único momento, debe ser poética, para ajustarse a la vida que tiene cada persona.

Tras salir de su aislamiento, Mushashi viajó por el país estudiando, enfrentándose en duelos imposibles y cultivando su alma. Tras unos años, conoció a un samurái rival, Sasaki Kojiro. Éste era la antítesis de Mushashi, un guerrero brutal, sin honor ni rectitud. Aún así, era un espadachín imbatible. Tras varios años de entrenamientos por ambas partes y terrible rivalidad, Mushashi y Kojiro se enfrentaron en duelo, matando Mushashi a Kojiro mediante técnicas de guerra psicológica.

Al llegar a la pelea desarmado, llevando sólo un remo, Kojiro se enfureció, creyéndose que Mushashi le faltaba al respeto. En su furia, desenvainó la espada y tiró la funda al mar. Mushashi le dijo: 'Ya has perdido, Kojiro. ¿Tiraría un vencedor su vaina al mar?'.

Enfurecido hasta la locura, Kojiro cargó contra Mushashi sin pensar. Mushashi saltó hacia kojiro y le golpeó la cabeza una vez con el remo, matándolo. Con esto, demostró que Kojiro era un gran espadachín, pero que la habilidad en la esgrima es lo menos importante del camino de la espada. El control sobre las emociones de uno mismo, y la rectitud en las acciones fueron las que le dieron a Mushashi la victoria en la pelea, y en la admiración de la población de Japón.

Tras estos hechos, Mushashi jamás volvió a matar a nadie, ni a luchar un solo duelo. Se retiró a un monasterio como un ermitaño, donde escribió el libro de los cinco anillos, y llegó al estado de iluminación del camino de la espada: olvidarlo todo, y conseguir que la habilidad con la esgrima forme parte del mismo ser del guerrero. Murió tremendamente enfermo, con todo el cuerpo gangrenado. Aún así, fiel a su 'vive por el código, muere por la espada', se levantó de su cama en los últimos momentos, desenvainó su espada y murió de pié con su katana en la mano.

De sus enseñanzas salen las ideas que gobernaron y gobiernan Japón hasta el día de hoy. Se le llama el 'santo de la espada', al ser el primero en alcanzar la iluminación en este camino. Se le considera hoy en día como el héroe nacional de Japón, y el creador de su forma de pensar y ver la vida.

martes, 9 de diciembre de 2014

PROYECTOS

Los proyectos son el motor de nuestra vida. A base de proyectos, evolucionamos como personas. Con los proyectos aprendemos y crecemos. Debe tenerse en cuenta que un proyecto no es un fin, sino un inicio, un proceso y el final. Y las tres partes son igualmente importantes.

Como ejemplo, puedo sacar un proyecto que terminé recientemente; terminar la ESO. Me lo propuse hace ya cinco años, y lo he terminado en junio de este año. Es un buen ejemplo de que el proceso, o 'camino' es casi más importante que el final, pues ¿De qué sirven muchos de los conocimientos adquiridos en la ESO? ¿de qué sirve la sintaxis? Pues de aprenderla, trabajar, ejercitarse, y adquirir un hábito de estudio.

Un proyecto que tengo en curso ahora es el guión de mi trilogía de películas. El resultado será estupendo, pero he de decir que el proceso, aún sin tener una película completa que ver, está siendo agradable y divertido. No es más importante la película final, sino el por qué la hago, cómo la hago y cómo me lo paso mientras la hago.

lunes, 24 de noviembre de 2014

El salto de Farnesio

El cuadro representa a un lancero a caballo saltando por encima de una pieza de artillería. Lo he elegido porque pertenece al arte realista, el que yo prefiero sin duda, y por el autor, al que yo considero de los mejores pintores en la actualidad.

Transmite sobretodo la situación: una carga de lanceros contra una batería de artillería. El ímpetu de la carga es tal, que la dotación de la batería decide replegarse, volando las piezas para no dárselas al enemigo. Aún así, los lanceros no se ven bloqueados por los restos de la artillería, sino que se limitan a saltarlos y perseguir a las dotaciones.

Que un cuadro de menos de un metro cuadrado sepa contar una historia, y transmitir la sensación del combate, y la euforia de la batalla que debe de sentir el lancero, es, cuanto menos, interesante.

martes, 28 de octubre de 2014

EL MIEDO

Hoy en clase de filosofía hemos hablado del miedo. Yo querría expresar mi opinión sobre el tema. Para empezar, parece ser que en el libro se dice que el miedo se tiene, se experimenta y se muestra. No estoy de acuerdo. En mi caso, me enorgullezco de, aunque tengo mis miedos (bastante abundantes, además), tan solo los utilizo como advertencia. En el momento que uno se lanza con los puños levantados contra algo que causa miedo ya ha ganado. Yo no muestro ese miedo, lo que causa que el miedo acabe por desaparecer. Mi objetivo es acabar llegando a un estado en el cual no tengo miedos, sólo un sentido de la prudencia.

Por ejemplo; la lógica diría que al enfrentarte a alguien más grande y fuerte que tú, sientas miedo. En los segundos siguientes se mide la valía del sujeto. Si el sujeto se amedrenta, entra en pánico y sale corriendo, o admite su equivocación (aunque llevase la razón) ya ha perdido, y tiene la honra y la dignidad por los suelos. Por supuesto, este tipo no tiene valía. Sin embargo, si el sujeto se queda en su sitio, ya tiene posibilidades de ganar la discusión (aunque sea por la fuerza). También puede llevarse una paliza, pero el honor está intacto. Yo prefiero la soberana paliza antes que ceder. Y no es así porque no tenga miedo, sino porque hago caso omiso. Y al hacer caso omiso del miedo, ya he ganado el primer asalto. Esa ventaja ya no la tiene.

Esto yo creo que es útil en el ser humano. Por ejemplo: ¿cómo consiguieron los vietnamitas aguantar al ejército estadounidense? Pues bueno, los EEUU utilizan la estrategia de conmoción y espanto. Consiste en asustar al enemigo hasta tal punto que se retira sin presentar resistencia verdadera, y así no tienen que luchar (es un poco de cobardía). Sin embargo, los vietnamitas dijeron 'Ah, muy bien. dais mucho miedo. Pero no nos movemos'. Admirable. So sólo no fuesen comunistas...

lunes, 27 de octubre de 2014

nota-peces

He añadido peces al blog.

Están en la parte de abajo de la página. Persiguen al ratón, y cuando haces clic sueltas comida.

Disfruten.

DISEÑO INTELIGENTE

Veamos. El diseño inteligente es una teoría que sostiene que la evolución existe y es verdad, pero ha sido concebida por un ser superior, que nos ha llevado de la mano por ella. Para empezar, estoy de acuerdo. Tiene sentido. Sólo hay que imaginarse la infinidad de mutaciones genéticas que puede tener un ser que podría pasar a sus descendientes, pero que no pasan porque no interesa. Por ejemplo, tenemos a personas con el síndrome de Down u otro similar. Extrañamente, suelen ser estériles. Extraño, no? Será que LA NATURALEZA ES MUY SABIA. Vale. Con esa frase tan común ya estamos nombrando un ente superior: la naturaleza. Llámalo como quieras: naturaleza, alá, yahvé, plato de espaguetis gigante o Gran Pingüino. Yo lo llamo Dios.

Sin entrar en otros argumentos que prueban su existencia, todo tiene sentido. La naturaleza es demasiado compleja para ser aleatoria (o como me gusta llamarlo a mí, a lo mecachiendié). Si no, ve a un bosque. Todas las cosas que viven a tu alrededor se componen de millones de trocitos que viven, respiran y se alimentan. Esa ardilla que pasa delante tuyo es un bicho viviente que es perfecto para subir y bajar árboles y comer frutos secos. Ese árbol que te da sombra es una máquina de recibir luz y extraer nutrientes perfecta y muy efectiva. Ese pájaro que te ha dejado un 'recuerdo' en la chaqueta es un trasto que vuela... y que está vivo. Y así, un ecosistema completo que se mantiene a sí mismo, que si una sola especie desaparece, se derrumba, que está vivo.

Pero, por supuesto, esto viene de que ciertos seres tienen mutaciones aleatorias que por casualidad les hacen ser así de perfectos.

No. La complejidad de un solo ser vivo es demasiado compleja para un ser humano siquiera. Imagínese el lector la de veces que tiene que salir una posibilidad en la aleatoriedad para hacer lo que hoy llamamos 'cerdo'. Tantos millones de células, el sistema nervioso, el sistema respiratorio... Todo lo cual forma un único cerdo.

No existe tal cosa como la aleatoriedad, existe la evolución ayudada. El desarrollo tutelado. El diseño inteligente.

NOTA: Adelante, madera filosofal; responde a mis argumentos. Te advierto, yo tengo de mi parte a Dios. Tu tienes de tu parte al 'genio' de Marx ('dios ha muerto'). Buena suerte.